Es la parte que te saca el celular de la mano: el alumno escribe, el bot le ofrece los horarios que tenés libres, se anota y la reserva ya está en tu calendario. Vos no hacés nada.
Cómo se prende
Se arma como una automatización con el nodo de clases, y tiene dos formas de trabajar:
- Mostrar los horarios — el bot le tira la grilla de lo que hay libre y el alumno elige uno.
- Preguntar cuándo puede — el bot le pregunta cuándo le queda cómodo, y con eso busca el hueco. Sirve cuando tenés muchas franjas y la lista sería larguísima.
En los dos casos el cupo se respeta solo: si la clase se llenó mientras el alumno escribía, no lo deja anotarse.
Quién puede anotarse en qué
Depende de cómo cargaste el horario (ver marcá cuándo das clases):
- En un horario común se anotan tus alumnos.
- En un horario abierto se anota también alguien que todavía no es alumno. Es la clase de prueba: el que se anota queda cargado como contacto y ya lo tenés en la ficha.
Cuándo contesta y cuándo no
El bot tiene horario propio: fuera de él no arranca una conversación nueva. Y por encima de todo hay un cortafuego —Horario de envío— que impide que salga cualquier mensaje automático fuera de un rango razonable, para que no le llegue un recordatorio a nadie a las 3 de la mañana.
También podés dejarlo en modo suave: el bot espera unos minutos a ver si contestás vos, y sólo entra si nadie contestó. Es lo mejor de los dos mundos cuando estás dando clase y no podés mirar el celular.
El club confirma la cancha
Si trabajás con un club que tiene que confirmar la disponibilidad, el mismo nodo lo contempla: la reserva queda a la espera de esa confirmación antes de darse por cerrada.