El chatbot contesta cuando vos no podés. Se arma en un editor visual: cada paso es un nodo y las flechas dicen qué sigue según lo que responde la persona.
Está en Configuración → Chatbot. Si das clases, en ☰ → Configuración → Más → Chatbot, y no hace falta armarlo: la cuenta ya trae el bot de clases, sólo hay que prenderlo (ver que se anoten solos).
Los nodos que más se usan
- Mensaje — dice algo.
- Imagen, video o archivo — manda un archivo, con un texto opcional.
- Pregunta — ofrece opciones y sigue por la que elige la persona. Hasta 3 opciones salen como botones; si son más, conviene un menú numerado, porque las listas largas de WhatsApp no se ven bien en todos lados.
- Registrar datos — pide varios campos de la ficha de una (nombre, mail, lo que definas) y los guarda al final. Si la ficha ya tenía todo cargado no pregunta nada y sale por su tercera salida, ya tenía todo (sin conectarla, sigue como si hubiera completado).
- Condición — el flujo se parte según algo que ya sabés de la persona.
- Reservar turno (si das clases, Clases) — toma una reserva adentro de la conversación.
- Anotarse a un partido — lo anota en una convocatoria abierta.
- Consultar por WhatsApp — le pregunta algo a un club o a un contacto (por ejemplo, si hay cancha) y sigue según lo que conteste.
- Cobrar — manda un link de pago.
- Derivar a humano — corta el bot y te avisa.
- Fin — termina la conversación del bot.
Los botones tienen plan B: si la persona escribe la opción en vez de tocar el botón, el flujo igual la entiende.
Cuándo arranca
El disparador es aparte del flujo, así que el mismo flujo sirve para varios casos: primer contacto, falta de respuesta, post-venta, o una condición que definas.
Cuando el disparador es un mensaje que entra, el bot sale en el mismo momento, no en el próximo minuto.
Los tres estados
- Apagado.
- Suave — espera unos minutos a ver si contesta un humano, y sólo entra si nadie contestó. Es el que más se usa.
- Siempre — contesta siempre él primero.
Cuando la charla la llevás vos
Si le contestás a alguien —desde el panel o desde el celular—, el bot no se mete en esa charla por un rato: lo que esa persona escriba después es para vos. Lo mismo cuando el bot deriva la charla a una persona. Cuánto espera lo elegís en cada bot (2 horas si contestaste vos y 12 horas si derivó el bot, si no lo cambiás), y con Sin espera arranca igual, apenas llega el mensaje.
Con una palabra clave, el mensaje que es sólo la palabra arranca el bot siempre. Sirve para probarlo desde el teléfono de alguien con quien venís hablando.
El horario
El bot tiene su propio horario: fuera de él no arranca una conversación. Y por encima de todo está el Horario de envío, un cortafuego que impide que salga cualquier mensaje automático fuera de la franja que dejaste: nadie recibe un recordatorio a las 3 de la mañana.
Salirse
La persona siempre puede pedir salir del flujo, y el bot no le insiste indefinidamente: hay un tope de repetición para que una conversación trabada no se convierta en un loop.