Una clase es la de siempre: mismo día, misma hora, las mismas personas. Es el lugar donde el producto empieza a hacer lo suyo —pasar lista, cobrar, avisar— así que conviene armar una aunque sea de prueba.
Lo que se carga acá es la clase recurrente: la regla, no un día. De ella salen solas las clases de cada semana, que se miran en otra pantalla — ver qué diferencia hay entre una clase recurrente y una concreta.
Crearla
Andá a Clases recurrentes → Crear y completá:
- Horario semanal — el día y la hora. Puede tener más de uno.
- Duración y cupo.
- Club — dónde se juega, si alquilás cancha en más de uno.
- Quiénes vienen normalmente — los alumnos fijos.
Con eso ya existe todas las semanas y aparece en el calendario.
No hace falta ponerle nombre: la clase se llama como su horario —"Mar, Jue 18 hs"— y si le cambiás el horario, cambia sola. Para distinguir dos a la misma hora, la lista muestra quiénes vienen.
Las opciones que importan
Si queda un lugar libre… decide qué pasa cuando un fijo avisa que no va:
- Cerrado — el lugar queda vacío.
- Con reemplazos — otro alumno puede tomarlo.
- Abierto — puede tomarlo cualquiera.
Mínimo para darla — si la clase no llega a esa cantidad, se suspende sola y libera el horario. Es lo que evita ir al club para dar clase a una persona.
Aviso mínimo para faltar — cuántas horas antes tiene que avisar el alumno para que no se le cobre.
Da derecho a recuperar — si el que faltó avisando se lleva una clase a favor.
Juego yo — si el profe entra a la cancha, ocupa un lugar del cupo. En un partido de cuatro donde jugás vos, quedan tres para anotarse.
Clases y partidos
La misma pantalla arma las dos cosas: en Qué es elegís si en ese horario se da una clase o se juega un partido. Todo lo demás —cupo, precio, avisos, cobro— funciona igual.
Lo que sigue
Ya podés pasar lista y cobrarles. Si querés que se anoten solos sin escribirte, mirá anotarse por WhatsApp.